| 27 Abril 2010
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Ciencia - Tecnología
Los tímidos tienen más actividad cerebral y mayor percepción visual y sensorial.
Estudios universitarios de científicos estadounidenses y chinos revela que los tímidos tienen una actividad cerebral más intensa y una percepción visual y sensorial más profunda.
Un estudio de científicos estadounidenses y chinos revela que los tímidos tienen una actividad cerebral más intensa y una percepción visual y sensorial más profunda. La timidez es un síntoma que se presenta para alejarse de una situación social que a menudo es angustiante y los tímidos tienen una sensibilidad mayor a la aprobación o desaprobación de los demás. Un problema de autoestima.
Los tímidos perciben el mundo de una manera diferente y, al estudiarlos, muestran una actividad cerebral más intensa ante ciertos estímulos. Al parecer, eso los lleva a analizar más profundamente la información; es decir, a prestar mayor atención a los detalles, lo que los diferencia claramente de las personas que son extravertidas.
A esta conclusión llegaron los científicos de la Stony Brook University de Nueva York, de la Universidad del Sudeste y de la Academia de China de Ciencias, luego de analizar los mecanismos que regulan la introversión. Descubrieron que el cerebro de las personas tímidas percibe el mundo exterior de distinta manera gracias al rasgo que los caracteriza: "Sensibilidad para la Percepción Sensorial" o, en sus siglas, SPS.
Resulta que aproximadamente el 6% de la población mundial se comporta de manera inhibida y eso es porque quien nace con esa predisposición es más sensible que la media a los estímulos, necesita más tiempo para reflexionar y para tomar decisiones. Los tímidos sufren porque su comportamiento social los hace más vulnerables.
¿Un rasgo que los hace más creativos?
Los científicos seleccionaron a 16 personas de un grupo de voluntarios y les pidieron que confrontaran dos retratos similares para que observaran los detalles. Mientras tanto, examinaron su cerebro a través de una Resonancia Magnética Funcional. Los tímidos mostraron diferencias respecto de los extravertidos. "Estuvieron más tiempo observando las imágenes y mostraron una actividad elevada en las áreas cerebrales que se ocupan de asociar percepciones visuales y sensoriales. En definitiva, su cerebro no sólo elaboró la percepción visual, sino que se activó para una elaboración más profunda de la información", contaron los investigadores.
Fuente: Iberarte.com






















