| 27 Julio 2010
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Salud - Belleza
Los medicamentos homeopáticos pueden convertirse en un gran aliado para los alérgicos, sin alterar la capacidad de concentración del paciente.
Los alergólogos hemos constatado que hay el doble de casos de alergia al polen en la ciudad que en el campo, aunque curiosamente sea en las zonas rurales donde las concentraciones de aquél son mayores. Esta aparente paradoja se explica porque partículas contaminantes expulsadas por los tubos de escape de los coches equipados con motores diesel inflaman de forma significativa las vías respiratorias y hacen a los pólenes más agresivos para las mismas. Aunque las alergias no son necesariamente estacionales, es en primavera cuando más pacientes atendemos los especialistas, ya que son los pólenes de las gramíneas silvestres (de aspecto similar a los cereales, pero sin ser de cultivo) y del olivo, los principales causantes en los meses de mayo y junio de los estornudos, la destilación acuosa por las fosas nasales, la congestión nasal y del picor de ojos, nariz, paladar y garganta que caracterizan a la “polinosis”. Pero en la última década los síntomas debidos al polen aparecen en muchos sujetos meses antes de la estación primaveral, por la costumbre creciente de habitar en chalés y aislar dichas viviendas con setos de arizónica, un tipo de árbol que poliniza durante enero y febrero. Además en la Comunidad de Madrid se ha observado una relación directa entre la pluviosidad del otoño y del invierno y los recuentos de polen de gramíneas que se registran en primavera. Los últimos meses del pasado año y los primeros del actual se han caracterizado por ser bastante lluviosos, habiéndose registrado niveles de polen de plátano de sombra más elevados que en años previos en marzo y abril y niveles más elevados de polen de gramíneas durante mayo y junio que en 2009.
Las afecciones alérgicas merman considerablemente la calidad de vida de los individuos afectados, muchos de los cuales se muestran especialmente sensibles a los posibles efectos sedativos de los antihistamínicos, pues aunque son de nueva generación son capaces de interferir en cierto modo con el estado de vigilia. Sin embargo, los medicamentos homeopáticos pueden convertirse en un gran aliado para los alérgicos ya que atenúan o suprimen los síntomas característicos de la “polinosis”, pero sin alterar la capacidad de concentración del paciente para desarrollar sus tareas cotidianas. Además la homeopatía no sólo actúa sobre los síntomas, sino que también puede llegar a modificar el terreno alterado del sujeto alérgico, variando su capacidad de reaccionar exageradamente frente a los pólenes y otros alérgenos (sustancias causantes de las reacciones alérgicas). Para ello, el médico homeópata individualiza y adapta el tratamiento a cada paciente según una serie de factores personales (físicos, hereditarios, alimenticios, de comportamiento...) y en función de su forma de comportarse frente al alérgeno (si tiene más estornudos a una determinada hora del día, si la destilación acuosa nasal provoca irritación de las ventanas nasales o no la causa, si además del picor de ojos el lagrimeo que lo acompaña es ardiente o por el contrario no irritante...). El homeópata, al practicar una historia clínica minuciosa, indaga en la respuesta del paciente a una serie de factores exógenos, como los cambios meteorológicos, su sensibilidad al frío o al calor, si varían los síntomas en determinadas circunstancias, etc. Se estudia así el comportamiento global de aquél frente a la enfermedad, tanto en lo que respecta a los factores que le mejoran como a los que le agravan.
Los medicamentos homeopáticos se presentan habitualmente en forma de gránulos o glóbulos, que son pequeñas esferas de lactosa y sacarosa con un agradable sabor dulce fáciles de tomar. En general, no presentan contraindicaciones, por lo que pueden utilizarse incluso en niños, ancianos, embarazadas o pacientes polimedicados. Los medicamentos homeopáticos, como cualquier otro medicamento convencional con los que son perfectamente compatibles, se dispensan exclusivamente en farmacias.
Dr. Roberto Pelta. Médico alergólogo del Hospital General Universitario Gregorio Marañón y diplomado en Homeopatía.
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