| 25 Agosto 2010
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Desde ayer se puede consultar en Internet la Base de Datos Española de Composición de Alimentos que ha presentado la ministra Trinidad Jiménez.
MADRID.- La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez ha presentado ayer la Base de Datos Española de Composición de Alimentos. Los ciudadanos que así lo requieran podrán consultar la composición de más de 500 alimentos, entre los más consumidos por los españoles, gracias a una nueva aplicación que permitirá acceder a la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA).
Esta aplicación permitirá contribuir a la mejora de la formación de los ciudadanos y al trabajo de los especialistas relacionados con la nutrición. La nueva base de datos recoge de forma unificada y de acuerdo a criterios científicos internacionales las tablas de composición de alimentos, que son una herramienta de gran utilidad para realizar la evaluación del estado nutricional de una población a lo largo de la vida, tanto en situaciones de salud como de enfermedad.
La base de datos, que tiene como objetivo llegar hasta el millar de alimentos distintos durante el próximo año, está construida con los estándares europeos desarrollados por la Red de Excelencia Europea EuroFIR y se incorporará a otras bases de datos europeas dentro de la Asociación EuroFIR AISBL, que se encarga de elaborar una plataforma unificada y con estándares de calidad de las bases de datos de composición de alimentos europeas y su interconexión a través de servicios web.
A partir de este momento, los ciudadanos podrán acceder a parte de esa red. En concreto, la que permite conocer, por ejemplo, qué nutrientes contiene un alimento concreto en www.aesan.msps.es y en www.bedca.net
UTILIDADES
Los usuarios podrán, gracias a esta red, identificar fuentes de nutrientes específicos, analizar dietas individuales, diseñar dietas especiales para pacientes, dar información a pacientes, realizar análisis de datos de encuestas dietéticas, evaluar el impacto de la dieta en la salud y la enfermedad, diseñar dietas especiales para investigaciones epidemiológicas, realizar vigilancia de disponibilidad de alimentos y nutrientes, desarrollar guías alimentarias, ofrecer formación y educación del consumidor y preparación de material educacional (por ejemplo para centros docentes), entre otras utilidades.
Foto: Una naranja y sus propiedades nutricionales.
Fuente: Iberarte.com




















